NOTICIAS

La inflamación ‘mató’ al implante

Un aspecto crucial para conservar el implante dental y prolongar su vida media es entender que éste no responde igual a los fenómenos inflamatorios que el diente natural.

- 03 SEP 2020 | REDACCIÓN

Archivo Cuida tus encías.

Los implantes carecen de los mecanismos defensivos que presenta un diente, debido fundamentalmente a que existen diferencias muy importantes en la anatomía de la encía que rodea al diente y la que está alrededor del implante. Debido a que esta respuesta defensiva del organismo ante el reto que provoca la presencia de bacterias alrededor de un implante se encuentra muy condicionada, el avance de la inflamación siempre es mucho más rápido alrededor de un implante que de un diente. Por ello, antes de someterse a la colocación de un implante, la boca del paciente debe de encontrarse en perfecto estado de salud periodontal (salud de las encías) y el paciente debe de ser muy consciente de la importancia de la limpieza de los mismos para evitar estas patologías.

Existen tres factores básicos que elevan el riesgo de sufrir problemas inflamatorios alrededor de los implantes: mala higiene oral, hábito tabáquico y antecedentes de periodontitis

Factores que elevan el riesgo inflamatorio

Existen tres factores básicos que elevan el riesgo de sufrir problemas inflamatorios alrededor de los implantes:

1) Mala higiene oral. La presencia de una biopelícula de bacterias alrededor de los implantes es el factor necesario para que comience un proceso inflamatorio que pueda desembocar en la pérdida de hueso alrededor de los implantes. El riesgo de periimplantitis en aquellos pacientes con mala higiene oral es 4 veces mayor que en aquellos con una adecuada higiene oral, y es 8 veces superior si la higiene es severamente deficitaria.

 2) Tabaquismo. El consumo habitual de tabaco no sólo influye en el éxito de integración del implante, sino que aumenta por 2,25 el riesgo de sufrir periimplantitis con respecto a los pacientes no fumadores. El tabaco es el principal factor de riesgo sistémico y aumenta la tasa de pérdida ósea en 0,16 mm/año de media. A mayor cantidad de cigarrillos diarios, el riesgo es mayor y la peor respuesta al tratamiento se incrementa de forma exponencial.

3) Historia de periodontitis. Las personas que han perdido sus dientes por enfermedad de las encías, y siendo ésta la responsable de la pérdida de hueso alrededor de los dientes, deben conocer que estos problemas se repetirán muy probablemente en el implante si no se controla esta enfermedad periodontal. Estos pacientes presentan 2.17 veces más riesgo de sufrir problemas periimplantarios que aquellos sanos periodontalmente. Una persona que haya sufrido periodontitis puede ser candidata a recibir un implante, pero se le debe exigir un estricto control de la misma antes y después del tratamiento con implantes.

Existen otra serie de factores propios del paciente que pueden condicionar la aparición de problemas periimplantarios y que tienen una importancia más limitada pero real, como es la diabetes no controlada, los altos niveles de estrés mantenidos en el tiempo, la toma de bifosfonatos, la susceptibilidad genética a tener problemas periodontales y el consumo regular de alcohol.