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¿En qué consiste el tratamiento de mantenimiento periodontal?

La clave del éxito del tratamiento y el mantenimiento periodontal es que el paciente sea un aliado del profesional en la consecución de una salud bucal mantenida y duradera.

- 03 SEP 2020 | REDACCIÓN

Archivo Cuida tus encías.

El paciente debe adoptar una actitud proactiva y ser cómplice en el cuidado de su salud oral y no debe mantenerse como un sujeto pasivo que acude al dentista sólo “a que me limpie la boca”.Diferentes estudios publicados hasta el momento demuestran que las llamadas “limpiezas de boca” superficiales, efectuadas de forma aislada, sin la debida frecuencia y minuciosidad, no son suficientes para evitar el avance de las enfermedades periodontales. Por eso, hay que distinguir entre esta práctica y el tratamiento de mantenimiento profesional.

El objetivo es que el paciente tenga una idea clara de cuál es el estado actual de su boca y de si precisa cualquier tratamiento adicional. De esta manera, se fomenta también la corresponsabilidad del paciente en el cuidado de su boca, siendo más consciente de los factores que empeoran su situación y que pueden provocarle la pérdida de dientes. Además, dispondrá de los conocimientos básicos sobre qué puede hacer por mejorar y cuidar su salud bucal.

¿Qué se hace?

En una cita de mantenimiento periodontal, además de limpiar los dientes, se realiza un completo seguimiento profesional en el que se valorará la evolución del paciente con el fin de determinar el tratamiento pertinente para mantener la salud periodontal restablecida tras el tratamiento, intentando prevenir que la enfermedad vuelva a activarse.

El paciente debe adoptar una actitud proactiva y ser cómplice en el cuidado de su salud oral

En cada visita se lleva a cabo una exploración completa y cuidadosa de toda la boca, especialmente de los dientes y la encía para comparar la situación actual respecto a períodos anteriores. También se registran los cambios en la salud general o la medicación que puedan influir en la evolución de la enfermedad. Si en alguna zona se muestran cambios a nivel clínico o en caso de que el paciente refiera alguna molestia, el examen se puede completar con radiografías u otras pruebas complementarias que ayuden a determinar el diagnóstico. Aquellas zonas en las que se detecta un mayor riesgo de recaída de la enfermedad periodontal, se deben vigilar de forma estrecha y se tiene que realizar en ellas el tratamiento que se considere oportuno para evitar una progresión.

Además, siempre se realiza una evaluación de la eficacia de los hábitos de higiene por parte del paciente, ya que son un pilar fundamental para el control de la enfermedad. Estos deben adaptarse a las características y necesidades de cada paciente en función de los cambios que se vayan presentando en la boca después del tratamiento, como la colocación de implantes, prótesis o tras la aparición de alguna enfermedad.

Por parte del profesional, se realizará la eliminación minuciosa del cálculo y la palca bacteriana presente “sarro”, de las pigmentaciones y rugosidades de los dientes, tanto por encima como por debajo de la encía. Si es necesario, se aplicarán o prescribirán antisépticos o medicamentos específicos.