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Calidad de vida, salud oral y corazón, de la mano

Lo que ocurre en la boca no se queda en la cavidad bucal, sino que trasciende al resto del organismo humano. Por un denominado efecto sistémico, la salud de la boca incide, y mucho, en la salud general de las personas.

- 03 SEP 2020 | REDACCIÓN

Archivo Cuida tus encías.

Partiendo de estos conceptos, cada vez está más extendida la idea de que la salud oral interfiere, de forma significativa, en el bienestar general de las personas. Pero, además de su impacto, la presencia de un trastorno bucodental, como son las enfermedades periodontales, no sólo influye directamente en la calidad de vida (por su sintomatología e impacto funcional y psicosocial), sino también de una forma más sutil por los efectos del aumento de la inflamación sistémica.

La salud oral interfiere, de forma significativa, en el bienestar general de las personas

Y es que en los últimos años se han ido acumulando numerosas evidencias que demuestran cómo la periodontitis tiene interacciones muy importantes con muchas otras patologías generales; en concreto, aquellas que afectan a la salud cardiovascular, en gran parte debido a su capacidad para aumentar el grado de inflamación tanto en la cavidad oral como en el resto del cuerpo humano. Por tanto, la enfermedad periodontal no solo genera un déficit importante en la calidad de vida, sino que también puede afectar a la salud cardiovascular; de hecho, las últimas investigaciones aseguran que esta relación entre enfermedad periodontal y cardiovascular no sólo es importante, sino que también es bidireccional.

Inflamación: presunto culpable

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en adultos: representan el 30.3% del total, siendo la cardiopatía isquémica la causa cardiovascular más frecuente de fallecimiento. La reducción en la prevalencia de la cardiopatía isquémica es, por tanto, uno de los principales objetivos de salud pública.

Las enfermedades periodontales no solo influyen directamente en la calidad de vida por su sintomatología e impacto funcional y psicosocial, sino también por el aumento de la inflamación sistémica.

La inflamación es un factor causal esencial de las enfermedades cardiovasculares asociadas a la aterogénesis, cuyo evento agudo más frecuente es el infarto de miocardio; además, se ha confirmado el papel que diferentes mediadores inflamatorios pueden tener en la movilización de la placa de ateroma.

“Estudios realizados en los países escandinavos demostraron que, ancianos alojados en residencias, cuando tenían más dientes presentes en la boca y en buen estado funcional y de salud, tenían unos indicadores de calidad y expectativa de vida mayores”, asegura el Dr. Blas Noguerol, Patrono de la Fundación SEPA. Para ampliar información sobre la vinculación entre enfermedades cardiovasculares y periodontales, te recomendamos la lectura de este reportaje de la Agencia EFE