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COVID-19 y fracturas dentales: ¿bulo o realidad?

La pandemia de coronavirus está teniendo importantes consecuencias en la salud general, alcanzando también a la salud mental y bucodental. Episodios de estrés y angustia creados por esta situación excepcional, especialmente provocados durante el confinamiento, podrían explicar un ligero incremento de casos documentados de roturas de piezas dentales. La Dra. Paula Matesanz arroja luz sobre este tema.

- 15 OCT 2020 | REDACCIÓN

Archivo Cuida tus encías.

La periodoncista y secretaria de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), en un reciente reportaje publicado en la web de Telecinco, aporta su experiencia en consulta sobre estas roturas de dientes. Según reconoce, entre las consultas dentales que se más se están atendiendo ahora, el problema que más se repite es la fractura dental: «Muchos compañeros coincidimos en la impresión de que las fracturas dentales son el problema que más ha aumentado después de estos meses«. A pesar de ello, la Dra. Matesanz alega que aún «no es posible hacer una evaluación del perfil general de los pacientes que presentan este problema».

Los efectos psicosociales y económicosde la pandemia por coronavirus interfieren en el bruxismo y los trastornos temporomandibulares

Uno de los principales factores responsables de este aparente incremento de casos de fractura dental es el bruxismo, una parafunción mandibular persistente que se conoce comúnmente como ‘rechinar de los dientes’ y que hace que apretemos los dientes de manera inconsciente. “El bruxismo tiene como consecuencias la aparición de patología en la articulación temporomandibular y la musculatura asociada, y la potencial fractura de algunos dientes«, aclara la doctora, quien recuerda que las roturas dentales «se producen principalmente por apretamiento y se danespecialmente, en dientes restaurados y endodonciados, con menor resistencia y menos elasticidad que los dientes sanos».

El estrés, el insomnio y la ansiedad son, en muchas ocasiones, factores desencadenantes de este problema de salud bucal. Además, los nuevos hábitos, como la implantación del teletrabajo, (con la consecuente falta de un espacio adecuado para obrar) o las medidas de seguridad que mantienen el cuerpo en alerta, han derivado en malas posturas o posiciones incómodas que no solo dañan la espalda y la columna vertebral, sino que también favorecen el rechinamiento de los dientes: «Puede ocurrir que una mala postura induzca un aumento del bruxismo y a su vez este genere la aparición de secuelas intraorales», explica Matesanz.

Un reciente estudio brasileño de la Universidad Federal de Minas Gerais y de la Universidad de São Paulo pone de relieve que los efectos psicosociales y económicos de la pandemia por coronavirus interfieren en el bruxismo y los trastornos temporomandibulares. El ensayo indica que la preocupación por la infección, el temor a la muerte, el aumento de las conductas higiénicas y de evitación, la falta de información y la desinformación alimentan un temor excesivo y crean un entorno de ansiedad y depresión que altera las actividades diarias básicas, incluida la calidad del sueño.

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