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En el tratamiento con implantes dentales, la estética también es importante

Mejorar la funcionalidad de la boca es el principal objetivo que se persigue habitualmente cuando se opta por colocar un implante dental. Pero el perfeccionamiento estético es cada vez un fin adicional que adquiere mayor relevancia, sobre todo cuando el implante se sitúa en zonas clave para la apariencia física.

- 13 NOV 2020 | POR PACO ROMERO

Archivo Cuida tus encías.

Actualmente se persigue la integración de los tratamientos periodontales e implantológicos con los requisitos rehabilitadores, funcionales y estéticos, para que la sonrisa deseada sea el punto de partida y el premio final. 

Superando desafíos

Respecto a la regeneración ósea en el sector anterior, el Dr. Javier Núñez, doctor en Odontología y profesor colaborador del Master de Periodoncia de la Universidad Complutense de Madrid, la califica como “un desafío extremo”. A su juicio, “la regeneración de los tejidos óseos perdidos es fundamental para obtener un resultado exitoso en tratamiento con implantes, más si implica una zona estética, donde cualquier alteración que se produzca en la regeneración ósea puede comprometer a la forma, color y contorno de la encía y, por consiguiente, a la rehabilitación”. De ahí que la manipulación de tejidos duros y blandos en zonas estéticas requiere cierta exigencia y debe ser orientada a conseguir determinados parámetros clínicos, esenciales para obtener un resultado estético.

Además de los tratamientos restauradores y de ortodoncia, la estética alrededor de los dientes y de los implantes en la zona anterior pueden mejorarse también con intervenciones quirúrgicas. “Procedimientos dentales que se realizan rutinariamente en la zona funcional pueden suponer un gran reto en la zona estética”, reconoce el Dr. Otto Zuhr, profesor en el departamento de Periodoncia en la Universidad de Frankfurt (Alemania). 

Los defectos de tejidos blandos se pueden reconstruir con cubrimiento de recesiones, reconstrucciones de papilas o aumentos de volumen, y se han desarrollado nuevos conceptos para el tratamiento de alveolos postextracción y ausencias dentarias. Con el objetivo de influir positivamente en el potencial de cicatrización de un paciente, novedades microquirúrgicas han llevado a un renacimiento de las técnicas de tunelización. Para el Dr. Zuhr, “no solo los nuevos instrumentos y los materiales de sutura y técnicas mejoradas son los responsables de esta evolución, sino que también se ha producido la ampliación de indicaciones: las técnicas de tunelización pueden utilizarse también para engrosamiento gingival, cubrimiento de implantes y aumento de reborde alveolar”

Por su parte, el Dr. Winston Chee, Profesor de Odontología Restauradora en Ostrow School of Dentistry de la Universidad del Sur de California (Estados Unidos), destaca la importancia del posicionamiento del implante en odontología restauradora de la zona estética, subrayando la trascendencia de planificar los tratamientos y el impacto de un implante que no se coloca en la posición correcta para la restauración. En su opinión, pueden ser muchos los efectos dañinos a nivel estético cuando los implantes son colocados de forma inadecuada, destacando sobre todo “el impacto del tiempo empleado y el coste que conlleva obtener una restauración aceptable si antes no se ha procedido a una correcta colocación del implante”.

Diseño digital de la sonrisa

Con todo, en los útimos años se ha avanzado significativamente en el desarrollo de técnicas que permiten predecir los resultados de una terapia con implantes. El Dr. Andrea Ricci, Director Científico del IDEAT (Instituto de Educación y Terapia Dental, en Italia), destaca el beneficio del Diseño Digital de la Sonrisa (DDS), “una herramienta multiusos que puede ayudar a los dentistas durante diferentes fases del tratamiento”

Desde la primera visita hasta la cementación final, el protocolo de DDS se puede utilizar por el equipo dental y el paciente para entender la solución estética, la elaboración del plan de tratamiento adecuado y también mejorar la efectividad de la secuencia clínica, facilitando la comunicación entre los clínicos y los técnicos de laboratorio. Las líneas y formas dibujadas en fotografías extraorales que aportan referencias apropiadas pueden transferirse a fotos intraorales y esto ayudar al equipo a ampliar la visión del caso, entendiendo las limitaciones, resaltando las soluciones estéticas y previsualizando el resultado. También permite hacer revaluaciones continuas de los resultados de los tratamientos.

Según el Dr. Ricci, “el DDS cambia el método que el clínico utiliza para comunicarse con el paciente. La mayoría de las veces, los clínicos no somos muy buenos explicando el procedimiento, las secuencias y las justificaciones de los planes de tratamiento: videos, fotografías y presentaciones pueden ayudar a mejorar esta comunicación”.  Esta es la razón por la que también se puede considerar una filosofía de trabajo, “puesto que la educación de los pacientes se mejora, permitiendo seleccionar el tratamiento ideal que es estéticamente diseñado para las necesidades del paciente y orientado a resultados superiores”, afirma el experto italiano, quien también considera que con este recurso “se incrementa la aceptación de casos para ser tratados, que es un punto crítico para el éxito de cualquier clínica dental”.