CONSEJOS

Échale la culpa al azúcar…pero no de todo

Una de las creencias más extendidas en relación con los dulces navideños y el aumento de los casos de caries es que esta relación se debe, únicamente, al efecto del azúcar. No es del todo cierto…

- 03 DIC 2020 | REDACCIÓN

Archivo Cuida tus encías

Durante las fiestas navideñas consumimos mucho más azúcar de lo habitual y con mayor frecuencia, ya que también permanecemos más tiempo en las sobremesas; sin duda, “este aumento en la frecuencia y el consumo de azúcar aumenta sustancialmente el riesgo de caries”, indica la Dra. Rosa Puigmal, periodoncista y colaboradora de la revista divulgativa de SEPA (“Cuida tus Encías”; sin embargo, tal y como matiza, “aunque es cierto que el azúcar es uno de los alimentos que más elevan el riesgo de caries, pero no podemos pensar que es el único”. 

El azúcar es uno de los alimentos que más elevan el riesgo de caries, pero no es el único

Y es que muchas personas creen que solamente las golosinas y dulces en general son las responsables de los casos de caries y, por eso, bajan la guardia cuando ingieren otras comidas que, en algunos casos, pueden ser también cariogénicas. 

Los carbohidratos en general inician el proceso de caries

Así, por ejemplo, “los carbohidratos en general inician el proceso de caries, y esto significa también que el arroz, el pan o la fruta, entre otros alimentos, pueden estar implicados en el proceso de aparición de un proceso de caries”, apunta la Dra. Puigmal. Igualmente, el exceso de ácidotambién puede afectar los dientes y, por lo tanto, “también debemos reducir su consumo”, aconseja esta experta.

Cuando se usa el flúor de forma apropiada la relación entre consumo de azúcar y caries es muy baja o ausente, por lo que “reducir la cantidad de azúcares sin reducir la frecuencia no parece ser tan efectivo”, aclara la Dra. Puigmal.

Cuando se usa el flúor de forma apropiada la relación entre consumo de azúcar y caries es muy baja o ausente

La experta de SEPA también desvela otros dos bulos o creencias falsas que están especialmente extendidos en relación con la caries:

  • No es cierto que “cada embarazo se asocie a la pérdida de un diente”. Durante el embarazo podemos cambiar nuestros hábitos de higiene y dieta, lo que podría ayudar a favorecer el desarrollo de caries; sin embargo, “si se realiza un buen cepillado y se controla la ingesta de carbohidratos y ácidos no debería ser así”, asegura.
  • Tampoco es verdad que “los dientes con el nervio tratado o fundas no tendrán nunca más caries”. Estos dientes son igualmente susceptibles de sufrir caries; el problema, como detalla la Dra. Puigmal, “es que no vamos a percibir dolor al frio, que puede ser un primer indicativo de la presencia de caries”.