LA OPINIÓN DEL EXPERTO

«Prevenir es mejor que curar y, además, es más barato»

Si hay una inversión que no debes dejar de hacer, a pesar de las comunes estrecheces económicas típicas del mes de enero, es la dedicada a la salud y, especialmente, a la prevención de enfermedades. El Dr. Rafael Naranjo aporta sólidos argumentos para que no descuides tu salud bucodental…y menos aún en estos momentos.

- 21 ENE 2021 | POR PACO ROMERO

Archivo Cuida tus encías.

Ante la temida cuesta de enero y las habituales apreturas económicas en estas fechas, que llevan a muchos ciudadanos a hacer restricciones de algunos servicios, ¿por qué cree que, en ningún caso, el cuidado bucodental por parte de profesionales debe someterse a estos recortes?

Aunque vengan momentos difíciles, de todos es sabido que la prevención es la mejor inversión que podemos realizar en temas de salud. Un adecuado programa preventivo, llevado a cabo por profesionales cualificados, siempre nos permitirá mantener una situación estable de salud minimizando posibles patologías cuyo tratamiento será más costoso que la adecuada prevención. El dicho popular «más vale prevenir que curar» cabría completarlo añadiendo que, además, es más barato. Evitar visitas al dentista con el argumento de eludir costes nos puede acarrear un coste mayor, tanto en salud como en el bolsillo, y eso deberíamos tenerlo muy en cuenta.

La prevención es la mejor inversión que podemos realizar en temas de salud

Existe también el riesgo de apostar por ofertas llamativas y cadenas dentales low-cost para asegurar un cierto ahorro de dinero en el cuidado bucodental. ¿Qué riesgos supone esto?

Es un tema complejo y de difícil abordaje. Debemos tener en cuenta que los profesionales sanitarios no vendemos productos (por mucho que la publicidad se empeñe en convencernos de ello), sino que ofrecemos servicios. Un producto siempre se puede franquiciar, y da igual comprarlo en Ayamonte que en Gerona, porque va a ser el mismo producto en sí. Sin embargo, una prestación de servicio sanitario es imposible franquiciar, pues depende enormemente del profesional que lo realiza, su formación, su experiencia, su capacidad, su habilidad, su honestidad…, y esas virtudes y valores no se podrán franquiciar en la vida, por mucha inversión que se realice en publicidad.

Por tanto, acudir al reclamo de un precio barato conlleva el riesgo de un tratamiento supuestamente menos costoso, pero muchas veces la letra pequeña del mismo, su desglose pormenorizado, demuestra que no lo es en tal magnitud como se publicita.

¿Cómo debe adaptarse la clínica dental a esta situación y amenazas?

La mejor adaptación a esta nueva realidad pasa por seguir profundizando y avanzando en los valores que garantizan una atención de calidad. Aconsejo apostar por la formación continuada de los profesionales, así como por invertir en la innovación tecnológica constante sin perder la perspectiva de lo que somos: una disciplina sanitaria que atiende a pacientes, a personas individuales y, por tanto, debemos personalizar no solo los tratamientos, sino el trato en función de cada individuo, que se sienta único en nuestras consultas, hacerlos sentir especiales, que nos importan como personas. Esa capacidad de involucrarnos en la realidad de cada paciente que acude a nuestra consulta, dedicarle el tiempo que necesitan, va a suponer siempre un plus en la calidad de nuestros trabajos y va a ser apreciado positivamente por nuestros pacientes. 

¿Considera que, en realidad, cuidar la salud bucodental es más una inversión que un gasto?

Por supuesto, sin duda alguna. El mejor tratamiento, el que siempre tiene éxito, es el que no se realiza porque hemos sido capaces de evitarlo. Ese dogma no va a cambiar nunca, y la prevención es el fundamento del mismo. Hoy en día, que existe la tendencia de emplear tratamientos mínimamente invasivos, no cabe duda de que no hay nada menos invasivo que lo que no se realiza porque no es necesario.

El tratamiento de patologías, también en el ámbito bucodental, siempre es más costoso que la adecuada prevención

La prevención de enfermedades periodontales y periimplantarias es clave en la salud bucodental, ¿por qué?

Con la prevención, con adecuados programas preventivos, estaremos en disposición de evitar problemas de mayor trascendencia y complejidad en su resolución. Junto con el diagnóstico precoz es, sin duda, la medida más eficaz en atención sanitaria en general y odontológica en particular. Las políticas sanitarias hacen un gran esfuerzo presupuestario en este tema; y en lo que nos compete a nosotros, como profesionales de la salud bucal, debemos asumir nuestra responsabilidad profesional en un asunto de tanta relevancia.

¿Algún consejo práctico para empezar el año con el propósito de mejorar la salud bucodental?

Mantener los hábitos saludables ya conocidos (cepillar los dientes de forma adecuada al menos dos veces al día,…), y visitar o continuar visitando al profesional odontólogo responsable de nuestra salud bucal al menos dos veces al año. Son medidas clásicas que no han perdido su efectividad con el paso del tiempo. Debemos pensar en nuestro odontólogo como en un aliado de nuestra salud y nuestro bienestar, la persona que va a estar ahí para asesorarnos, cuidarnos y tratarnos cuando ello sea necesario.

Una prestación de servicio sanitario es imposible franquiciar, pues depende enormemente del profesional que lo realiza

En estos momentos, que aún seguimos sufriendo la pandemia de coronavirus, ¿cree que aún es más importante tener una boca sana?

Sin duda, ya hay algunos estudios que revelan que la situación de la salud bucodental influye de forma negativa en la severidad del cuadro de COVID-19 que se padece; aún es escasa la evidencia en este sentido, pero la plausibilidad biológica es perfectamente entendible. Lo que sí está suficientemente probado es que una adecuada salud bucodental incide de forma positiva en la salud general, algo ya demostrado con numerosas patologías; por eso, no es de extrañar que la salud bucal también influya en la severidad de las repercusiones sistémicas de una infección viral que da lugar a la COVID-19.  

¿Cómo valora los estudios que están difundiéndose últimamente que sitúan a algunos colutorios como complementos básicos en la prevención del contagio de la infección por SARS-CoV-2?

Parece ser que ya empezamos a encontrar cierta evidencia científica sobre la efectividad de los colutorios con cloruro de cetilpiridino en la inactivación del virus cuando se realizan enjuagues bucales. Es un tema en ciernes, pero prometedor; sin duda, harán falta más estudios para confirmar estos primeros datos que, aunque alentadores, no nos deben hacer caer en la relajación de las medidas generales por todos conocidas ni tampoco despertar falsas expectativas que en un futuro la crueldad de la evidencia se encargue de desmentir. 

Acudir al reclamo de un precio barato conlleva el riesgo de un tratamiento supuestamente menos costoso, pero muchas veces no lo es en tal magnitud como se publicita

¿Algún mensaje final o deseo de Año Nuevo en relación con la salud bucodental de los españoles?

Como mensaje general desearía que entre todos realicemos un esfuerzo para alejarnos de la “nube negra” que supone esta pandemia que está sobre nosotros, impidiendo disfrutar de lo que siempre hemos disfrutado. Debemos tener pensamientos positivos, huir del catastrofismo, creer en la superación de las dificultades, algo que ya está produciéndose con las prometedoras vacunas que empiezan a comercializarse. Aconsejo pensar en positivo, ya que esto provoca un cambio de actitud, y la actitud es esencial para afrontar las dificultades.

Hay que seguir avanzando en los valores que garantizan una atención bucodental de calidad

Y ya en particular, respecto a la salud bucodental, aconsejo no abandonar los hábitos saludables en general, no sólo a nivel oral sino en toda la extensión del término. Practicar una vida saludable en la alimentación, en el ejercicio físico ajustado a la edad, en el pensamiento y la vida interior. Si somos capaces de afrontar estos retos, disfrutaremos aún más de la felicidad que, teniéndola tan cerca, muchas veces no sabemos percibir ni valorar.