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Las bacterias de la boca: ¿un marcador precoz de la presencia de cáncer de páncreas?

Un estudio, publicado en la revista ‘Journal of Oral Microbiology’, revela que las diferencias en la abundancia de ciertas bacterias que viven en la lengua pueden distinguir a los pacientes con cánceres pancreáticos en fase inicial de desarrollo de individuos sanos.

05 FEB 2021

Aunque el cáncer de páncreas es poco frecuente (representa tan solo al 2,1% de todos los tumores), su incidencia ha aumentado de forma constante en los últimos 50 años, según la Asociación Española Contra el Cáncer; además, resulta generalmente muy agresivo y se asocia con una supervivencia muy baja. Todos estos factores determinan la importancia del diagnóstico precoz de esta enfermedad, un reto que parece alcanzable gracias a los hallazgos de un nuevo estudio que demuestran que las bacterias que habitan en la lengua podrían llegar a convertirse en un “chivato” de esta enfermedad.

Se describe un microbioma característico en el cubrimiento lingual de personas con cáncer de páncreas 

En este estudio para caracterizar el microbioma de la cubierta de la lengua de pacientes con cáncer de páncreas, un equipo de investigadores reclutó a un grupo de 30 pacientes con enfermedad en etapa temprana y un grupo similar de 25 personas sanas. Los participantes tenían entre 45 y 65 años de edad, no padecían otras enfermedades o problemas de salud bucal y no habían tomado antibióticos ni otros medicamentos durante los tres meses anteriores al estudio.

El equipo utilizó sofisticadas tecnologías de secuenciación de genes para examinar la diversidad de microbiomas de las muestras de cubrimiento lingual, y descubrió que los pacientes con cáncer de páncreas fueron colonizados por microbiomas de recubrimiento de la lengua notablemente diferentes en comparación con los individuos sanos. La autora principal, Lanjuan Li, de la Universidad de Zhenjiang, en China, asegura que “estos resultados se suman a la creciente evidencia de una asociación entre las alteraciones del microbioma y el cáncer pancreático”, aunque con inevitables limitaciones los prometedores resultados justifican la realización de más estudios que investiguen esta relación.

En el estudio, los pacientes con cáncer de páncreas fueron colonizados por microbiomas de recubrimiento de la lengua notablemente diferentes en comparación con los individuos sanos

Aspectos a considerar

En relación con este tema, la Dra. Cristina Serrano Sánchez-Rey, coordinadora de la sección ‘Al Día’ de la revista “Cuida Tus Encías” de SEPA, confirma que “en los últimos años ha crecido de forma impresionante el conocimiento sobre los microbiomas, gracias a la secuenciación genómica”.

El microbioma convive con nosotros y es exclusivo de cada persona. Cualquier alteración del mismo (disbiosis) puede relacionarse con diferentes tipos de enfermedades, como la enfermedad periodontal o el cáncer. Partiendo de esta realidad, y según apunta la Dra. Serrano, “el hecho de que en esta investigación se observe un microbioma característico en el cubrimiento lingual de personas con cáncer de páncreas abre la vía para investigar si esos cambios podrían detectarse precozmente mediante determinados signos clínicos en la lengua o en la cavidad oral en general, o mediante pruebas específicas”.

La abundancia de cuatro tipos de bacterias (niveles bajos de ‘Haemophilus’ y ‘Porphyromonas’ y niveles altos de ‘Leptotrichia’ y ‘Fusobacterium’) podría distinguir a los pacientes con cáncer pancreático de los individuos sanos

La abundancia de cuatro tipos de bacterias (niveles bajos de ‘Haemophilus’ y ‘Porphyromonas’ y niveles altos de ‘Leptotrichia’ y ‘Fusobacterium’) podría distinguir a los pacientes con cáncer pancreático de los individuos sanos, lo que podría llevar al desarrollo de nuevas herramientas preventivas o diagnósticas para la enfermedad basadas en microbiomas.

Tal y como concluye la experta de SEPA, “de lo que se trata es de hacer lo posible para que el diagnóstico del cáncer de páncreas, con tan altísimas tasas de mortalidad, pueda ser diagnosticado mucho más precozmente, con el objetivo de aumentar la esperanza de vida de esos pacientes”.