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¿Tus encías están enfermas? Podrías tener un mayor riesgo de sufrir un cáncer de esófago

Cada vez son más los estudios que relacionan la enfermedad periodontal con el cáncer. Así, por ejemplo, se ha confirmado que casi dos tercios de los pacientes con un tipo de cáncer esofágico presentan un patógeno periodontal característico.

27 FEB 2021

Detectan un patógeno periodontal, la Porphyromonas gingivalis, en el 61% de los pacientes con carcinoma de células escamosas de esófago.

El esófago es un tubo muscular crítico en el paso de comida desde
la cavidad oral al estómago, con dos tipos principales de células que están implicadas en los dos tipos principales de cáncer esofágico: el adenocarcinoma y el carcinoma de células escamosas.

Se considera que la conexión entre encías enfermas y cáncer esofáfico podría derivarse de la inflamación sistémica que se produce como respuesta a la periodontitis, que provoca un aumento de diferentes proteínas inflamatorias, que suelen estar ligadas también a las complejas alteraciones que se producen en el desarrollo del cáncer.

O las células de cáncer de esófago son un nicho preferido por el patógeno para multiplicarse o la P. gingivalis facilita el desarrollo del cáncer de esófago.

Investigadores de la Facultad de Odontología de la Universidad de Louisville (en Estados Unidos) han encontrado una bacteria periodontopatógena, la Porphyromonas gingivalis, en el 61% de los pacientes con carcinoma de células escamosas de esófago. En concreto, han determinado que tanto la presencia de una enzima específica de este patógeno como de restos de su ADN podían encontrarse en el tejido canceroso, pero no en el tejido esofágico sano de los pacientes control.

Este hallazgo sugiere dos posibles explicaciones: o las células de cáncer de esófago son un nicho preferido por el patógeno para multiplicarse, o la P. gingivalis facilita el desarrollo del cáncer de esófago. En este último caso, las implicaciones futuras podrían ser enormes, aunque son necesarios todavía muchos estudios que sean capaces de reproducir estos resultados y de entender cuál es la verdadera conexión entre este patógeno periodontal y el cáncer esofágico. Aun así hay que tener en cuenta las limitaciones del estudio y no perder de vista que es necesaria una investigación científica sólida que en adelante avale los resultados mostrados.