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Cepillarse la lengua a diario: ¿un hábito que reduce la propagación de la COVID-19?

Un reciente estudio realizado en la Universidad Rey Juan Carlos I muestra que las personas que vivían con al menos una persona que dio positivo por COVID-19 y se cepillaban la lengua a diario tenían menos probabilidades de infectarse.

09 Dic 2021

Investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos I han evaluado a partir de una encuesta los hábitos de higiene bucal y su posible efecto sobre la transmisión de COVID-19 entre convivientes. Para ello, 300 personas recibieron un cuestionario online en abril de 2020; todos los encuestados vivían y compartían el baño con otra persona. Aproximadamente 170 personas fueron infectadas de forma cruzada por compañeros de casa.

A pesar de las claras limitaciones metodológicas de este trabajo, como principal hallazgo digno de reflexión se apunta que las personas que vivían con al menos una persona que dio positivo por COVID-19 y se cepillaban la lengua a diario tenían menos probabilidades de infectarse con el nuevo coronavirus.

La lengua actúa como un importante reservorio de COVID-19

“Este resultado se puede interpretar en el sentido de que la lengua es el principal órgano bucal que actúa como reservorio de COVID-19 y la importancia del cepillado para disminuir la carga viral del portador individual”, destacan los autores de este trabajo liderado por María José González-Olmo, del departamento de Odontología de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

Rutinas importantes

Aproximadamente el 34% de todos los participantes informaron que se cepillaron los dientes dos o más veces al día, aproximadamente el 20% usaron hilo dental todos los días, aproximadamente el 15% usó un enjuague diario y aproximadamente el 17% se cepilló la lengua todos los días. El cepillado de la lengua se utilizó más entre aquellos sin transmisión de la enfermedad a otros miembros de su hogar.

De aquellos en el grupo de infección cruzada, 127 compartieron recipientes para cepillos de dientes y 43 no. En el grupo sin infección cruzada, 65 compartieron contenedores de cepillos y 67 no. Solo un pequeño segmento de ambos grupos desinfectaba sus cepillos con lejía a diario. Un total de 276 participantes no desinfectaron sus cepillos. 

Actualmente se asume la importancia del cepillado dental para disminuir la carga viral del portador de SARS-CoV-2

De las 25 personas que desinfectaron sus cepillos, aproximadamente un tercio aún se infectaron con el nuevo coronavirus. Además, alrededor del 5% del grupo infectado de forma cruzada (8 personas) compartió su cepillo de dientes con alguien con quien vivían. De los que no se infectaron, solo uno compartió un cepillo de dientes. Tal y como concluyen los responsables de este trabajo, «el uso de medidas inapropiadas en el ámbito dental podría contribuir a la transmisión indirecta de COVID-19 entre convivientes». Además, se pone de relieve la importancia de que dentistas e higienistas animen a sus pacientes a mantener una buena higiene bucal y evitar acciones como compartir el cepillo de dientes o guardarlos con los de otras personas.