CONSEJOS

Orientaciones para hacer frente a las enfermedades periimplantarias

Los implantes dentales son una buena solución para cubrir la ausencia de dientes, pero ni son para toda la vida ni están exentos de cuidados. Alargar su supervivencia depende de tí.

05 JUL 2021

La utilización de implantes dentales para reponer los dientes que faltan se ha convertido en una de las opciones más demandadas en las clínicas dentales, debido a la comodidad y semejanza con el propio diente. Sin embargo, si no se adoptan una serie de medidas, como el mantenimiento de una limpieza estricta de los implantes en casa o su higienización por parte del odontólogo de manera periódica, pueden aparecer complicaciones indeseables, como las enfermedades periimplantarias. Este témino se refiere colectivamente a los procesos inflamatorios que tienen lugar en los tejidos que rodean al implante, y sonla mucositis y la periimplantitis.

El mejor tratamiento, la prevención

La mejor forma de afrontar las enfermedades periimplantarias es establecer medidas preventivas adecuadas. Son sencillas, eficaces y fáciles de cumplimentar. Básicamente, fijar y seguir un estricto control de la salud de los implantes y un cuidado bucodental idéntico al que se sigue con los dientes naturales asegura en muchos casos la prevención de estas enfermedades.

Pero aunque la mejor terapia sería no llegar a padecer la enfermedad, una vez que la sufrimos el tratamiento se encamina a la eliminación de las bacterias presentes entre la encía y el implante, así como a la erradicación de otros factores de riesgo.

La persona afectada la que tendrá que llevar a cabo ciertos cambios
en sus hábitos; así, por ejemplo, es fundamental dejar de fumar y aprender a higienizar adecuadamente los implantes después de cada comida con constancia y de forma minuciosa. Las personas con diabetes tienen que acudir a su médico para corroborar que los niveles de azúcar en sangre son adecuados. Asimismo, las personas que están recibiendo radioterapia deben extremar las medidas de higiene y visitar a su dentista de forma periódica para revisar su boca de forma frecuente.