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Periodontitis y depresión: ¿una asociación con la inflamación de protagonista?

Aumentan las evidencias científicas que sugieren la posible conexión entre la periodontitis y la depresión, aunque aún no se puede concluir todavía que exista una relación causal; en cualquier caso, sí que hay indicios de la que la inflamación que caracteriza a la enfermedad periodontal podría estar jugando un papel significativo tanto en ésta como en otras enfermedades mentales.

23 May 2022

Se ha sugerido que la presencia de algunas enfermedades periodontales, como la periodontitis, puede provocar el paso de bacterias a la sangre y, a través de la circulación sistémica, a todo el sistema circulatorio; de esta forma, se alcanzaría al cerebro, produciendo una reacción inflamatoria y oxidativa nociva y que podría impedir un adecuado funcionamiento de las células cerebrales. Se ha observado, por ejemplo, que la inflamación sistémica podría inducir estados de ánimo depresivos y cambios de comportamiento al provocar neuroinflamación.

El estudio sugiere el cuidado de la salud periodontal como medida de apoyo a la buena salud mental

Una reciente revisión bibliográfica, publicada en ‘Frontiers in Psychiatry’, ha tratado de arrojar luz sobre estos aspectos. El trabajo, liderado por expertos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), ha seleccionado investigaciones realizadas sobre modelos epidemiológicos y animales, así como estudios en humanos, en las que se ha evaluado la posible asociación de la periodontitis y/o su microbiota con la ansiedad y la depresión. Además de la UCM, a través de sus facultades de Medicina y Odontología, en el trabajo participan la Universidad de Maryland y la Universidad de Colorado Boulder (EE.UU.).

“Podemos deducir que la relación entre las enfermedades periodontales y la ansiedad y la depresión es compleja, ya que no sólo una mala salud mental suele traducirse en una mala salud periodontal, sino que ahora una mala salud periodontal también puede ser un factor potencial de riesgo para desarrollar síntomas de ansiedad o de tipo depresivo”, señala Stefanie Malan-Müller, investigadora del Departamento de Farmacología y Toxicología de la UCM.

Las inflamaciones provocadas tanto por las enfermedades periodontales como por los trastornos mentales producen un bucle de retroalimentación y empeoramiento de síntomas

La inflamación, el nexo

Una característica compartida tanto por las enfermedades periodontales como por los trastornos mentales relacionados con la exposición a estrés es la existencia de altos niveles de inflamación. “Por lo tanto, si ambas afecciones están presentes, puede producirse un bucle de retroalimentación de aumento de la inflamación y empeoramiento de los síntomas”, añade la investigadora.

En el estudio, se han analizado los mecanismos diferentes que permiten a las bacterias y a las toxinas de origen bacteriano de la cavidad oral, concretamente de la bolsa periodontal, llegar directamente al cerebro. Uno de estos mecanismos es el aumento de la permeabilidad a nivel periodontal. En los pacientes con periodontitis se producen lesiones ulceradas en la cara interna de las bolsas periodontales aumentando la permeabilidad a nivel local y permitiendo que, tanto las bacterias presentes en la bolsa periodontal como los mediadores de inflamación generados durante la respuesta inmune en periodontitis, puedan pasar al torrente sanguíneo (síndrome de «boca permeable»).

“De esta manera, bacterias, toxinas bacterianas o mediadores de inflamación pueden entonces extenderse sistémicamente, alcanzar el cerebro y activar el eje del estrés”, indica Malan-Müller.

Los autores sugieren a los pacientes con ansiedad y depresión realizar visitas periódicas al dentista

Soluciones

En la revisión también se enumeran algunas de las intervenciones y terapias para mejorar la salud periodontal. “En la actualidad, aun no existen estudios experimentales en humanos que analicen si el tratamiento de la periodontitis influye en los resultados de la salud mental; sin embargo, está claro que el tratamiento de las enfermedades periodontales favorece la salud oral al reducir los niveles de inflamación, y nuestra hipótesis es que esto también podría traducirse en una mejora de los síntomas de la salud mental”, comenta la investigadora.

Por tanto, además de confiar en terapias antiinflamatorias y en recomendar una óptima higiene bucal, los autores sugieren a los pacientes con ansiedad y depresión realizar visitas periódicas al dentista para controlar su salud periodontal, y viceversa, a los pacientes con periodontitis controlar su salud mental.