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Una amenaza ‘invisible’ para tu salud bucal: los azúcares añadidos en los alimentos

06 Feb 2025

La dieta moderna está caracterizada por un alto contenido de azúcares añadidos y su impacto en el aumento de enfermedades crónicas es un gran problema de salud. En el ámbito de la salud bucodental, se sabe que el principal factor de riesgo para desarrollar caries es el azúcar y que cada vez que consumimos azúcar baja el pH de la saliva, produciéndose una desmineralización del esmalte dental.  Además, el elevado consumo de azúcar también puede afectar a la encía, ya que causa un cambio en el tipo de microbios que residen en la boca de manera que aumenta la inflamación de los tejidos y, por lo tanto, se favorece su destrucción.

Un peligro oculto…y desconocido     

En general, existe un gran desconocimiento acerca de los azúcares añadidos encubiertos en alimentos de consumo habitual. Es muy importante ser consciente de la presencia de estos azúcares ocultos en muchos productos que consumimos, ya que la tendencia es creer que consumimos menos cantidades de azúcar de lo que realmente ingerimos.

Es clave saber cuánto azúcar tienen los alimentos y bebidas que compramos. Las bebidas carbonatadas, las salsas, los aderezos, las galletas, los cereales, los yogures saborizados, las comidas listas para consumir o el pan de molde contienen, a menudo, altos niveles de azúcar y conviene moderar su consumo.

La identificación clara del contenido de azúcar en los alimentos permite tomar decisiones más informadas y fomentar hábitos más saludables.

Los azúcares no siempre son evidentes a simple vista, por lo que resulta fundamental consultar las etiquetas de nutrición. Para ello, en la sección de carbohidratos, encontrarás una subsección llamada ‘Azúcares’, que indica la cantidad total de azúcares por porción. Esto incluye azúcares naturales y añadidos.

Algunas etiquetas también muestran los azúcares añadidos, que son los que se han agregado durante el procesamiento de los alimentos. Es importante vigilar esta cifra, ya que los azúcares añadidos son los que debemos limitar.

Aunque los consumidores estamos cada vez más informados, la industria alimentaria se esfuerza por camuflar aquellos productos que deberíamos evitar. Es por esto que, al revisar la presencia de azúcares, debemos familiarizarnos con componentes azucarados con nombres no tan familiares como, por ejemplo: jarabe de maíz, glucosa, sacarosa, miel, agave, jarabe de arce, azúcar de coco o azúcar turbinado. Además, si el azúcar está al principio de la lista, significa que es uno de los ingredientes principales. Finalmente, puesto que no todos los productos del mismo tipo tienen la misma cantidad de azúcar, es recomendable comparar varias opciones para elegir la más baja en azúcar.

Una alimentación con baja presencia de azúcar no sólo es buena para tu salud dental, sino que también favorece la salud general

Alternativas saludables

A la hora de modificar nuestros hábitos alimenticios para reducir el consumo de azúcares y adoptar una dieta más saludable, es esencial considerar alternativas que nos ayuden a optar por alimentos y bebidas más beneficiosos para nuestra salud oral.

En ocasiones, cuando sentimos hambre, podemos caer fácilmente en la tentación de consumir snacks ultraprocesados con altos contenidos de azúcar. Para evitar esto, y afrontar los desafíos de falta de tiempo, ubicación u opciones para transportar nuestra comida, es fundamental contar con alternativas saludables.

Dentro del grupo de los lácteos, podemos elegir yogur natural y lácteos de soja, ideales para quienes siguen una dieta vegana. En cuanto a los cereales, la avena y los panes integrales de centeno son opciones excelentes que se pueden combinar con proteínas saludables como el atún, que es rico en Omega 3, o el jamón.

Los frutos secos, ricos en minerales como fósforo, zinc, magnesio y selenio, y las semillas de calabaza, lino y chía, son también opciones nutritivas que aportan antioxidantes. No debemos olvidar las frutas y los crudités (legumbres y hortalizas que se consumen crudas), que son deliciosas maneras de incorporar vitaminas antioxidantes a nuestra dieta. 

Es importante también considerar el consumo de probióticos, beneficiosos para regular la microbiota tanto oral como intestinal. Los encurtidos, como las aceitunas y pepinillos, son una buena fuente de estos.

Y, en momentos en los que queramos satisfacer el deseo de un sabor dulce, podemos optar por pequeñas cantidades de chocolate negro con un mínimo de 90% de cacao puro o por golosinas con xilitol.

Estas alternativas nos ayudan a cuidarnos mejor, protegiendo nuestra salud oral y general mientras disfrutamos de una dieta más equilibrada. Con el fin de hacer más sencilla la toma de decisiones, hemos preparado una tabla con los alimentos menos recomendados y alternativas saludables de distinto tipo. No olvides que una alimentación con baja presencia de azúcar no solo es buena para tu salud dental, sino que también favorece la salud general.