NOTICIAS
¿Qué tipos de limpiezas dentales existen y cuál necesitas tú?
03 Jul 2025
Periodoncistas explican las diferencias entre la limpieza dental convencional y el tratamiento periodontal.
La higiene oral diaria es fundamental para mantener la salud de dientes y encías. Sin embargo, incluso cepillándose correctamente en casa, con el tiempo se acumulan restos de placa y sarro que solo pueden eliminarse en la consulta dental.
Pero no todas las “limpiezas dentales” son iguales. Dependiendo del estado de tus encías, puedes necesitar desde una profilaxis básica hasta un tratamiento más profundo como el raspado y alisado radicular, también conocido como curetaje.
En Cuida tus encías, dos especialistas en periodoncia nos ayudan a entender en qué consiste cada tipo de limpieza profesional y cuándo está indicada.
Limpieza dental convencional o profilaxis profesional
Este es el tipo de limpieza que muchas personas conocen y se realiza en pacientes sin enfermedad periodontal. Su objetivo es eliminar:
- Placa bacteriana y sarro supragingival (es decir, por encima de la línea de la encía).
- Manchas superficiales causadas por el café, el té o el tabaco.
Suele realizarse con ultrasonidos, agua a presión y pastas pulidoras. No duele y se recomienda, en general, una o dos veces al año, dependiendo de cada persona.
Raspado y alisado radicular (curetaje)
Cuando ya hay signos de enfermedad periodontal —como encías inflamadas, sangrado, mal aliento persistente o movilidad dental—, una simple limpieza no es suficiente.
En estos casos, el tratamiento indicado es el raspado y alisado radicular, también conocido como curetaje. Se trata de una limpieza más profunda, que elimina el sarro y las bacterias que se acumulan por debajo de la encía, en la raíz del diente.
Este procedimiento:
- Se realiza bajo anestesia local para evitar molestias.
- Puede requerir una o varias sesiones, dependiendo del número de cuadrantes a tratar.
- Ayuda a controlar la periodontitis y evitar la pérdida de soporte dental.
Mantenimiento periodontal
Una vez que se ha tratado la enfermedad de las encías, es esencial un plan de mantenimiento personalizado, que incluye revisiones periódicas y limpiezas adaptadas a cada caso.
Este mantenimiento profesional se suele programar cada 3, 4 o 6 meses, y permite:
- Detectar si la enfermedad reaparece.
- Mantener la salud de las encías a largo plazo.
- Reducir el riesgo de nuevas infecciones.
¿Qué cuidados necesita una persona después de un raspado o curetaje?
Tras un raspado y alisado radicular, es normal tener algo de sensibilidad o ligera inflamación durante unos días. Los especialistas recomiendan:
- No fumar durante el proceso de curación.
- Evitar comidas muy calientes o picantes las primeras 24-48 horas.
- Seguir una rutina de higiene adaptada (puede incluir colutorios, cepillos interdentales, etc.).
- Asistir a las citas de control para valorar la evolución.
¿Una limpieza profunda puede dañar los dientes?
No. Esta es una de las preguntas más frecuentes en consulta. Ni la limpieza profesional ni el curetaje dañan el esmalte si se realizan correctamente por profesionales cualificados.
Lo que sí puede generar molestias si no se trata a tiempo es la enfermedad periodontal, que debilita progresivamente el soporte dental. Por eso es tan importante no posponer el tratamiento si hay indicios de que algo no va bien en las encías.
¿Cómo saber qué tipo de limpieza necesitas?
Lo primero es acudir a una revisión dental completa, en la que el profesional evaluará:
- El estado de tus encías.
- La profundidad de las bolsas periodontales (si existen).
- El nivel de sangrado, retracción y pérdida de hueso.
Con esta información, el dentista o periodoncista podrá decirte si necesitas una simple profilaxis, un tratamiento periodontal o un plan de mantenimiento adaptado.
